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El Ayuntamiento colocó anoche las primeras barreras separadoras de hormigón en Gran Vía

Las protecciones quedarán instaladas hasta el 7 de enero, como mínimo

Colocación de vallas en la Gran Vía de Madrid.

Los conductores que accedan hoy a la Gran Vía, se encontrarán con que el Ayuntamiento ha comenzado a instalar las barreras que ampliarán durante todas las Navidades el espacio destinado a los peatones. Esta medida afectará al tráfico rodado hasta el próximo 7 de enero al reducirse de tres a dos los carriles destinados a la circulación. A ello se une que durante 28 jornadas estará restringido el paso por esta arteria principal.

Una de las novedades de la campaña de Navidad de este año es que las barreras no se quitarán los días en los que esté permitido el paso de los vehículos particulares. El Ayuntamiento ha optado esta edición por colocar protecciones denominadas New Jersey, de hormigón y con un peso unitario de unos 1.100 kilos. En las fiestas de 2016, se utilizaron vallas azules en zig-zag que se instalaban al inicio de cada periodo de restricciones. Se retiraban cuando terminaba el fin de semana o el festivo, con el consiguiente trabajo de los empleados municipales

La colocación de las New Jersey que ha adquirido el Ayuntamiento es mucho más lenta. Es necesario que una grúa de grandes dimensiones coloque una a una cada pieza. Como esa operación no se puede realizar durante el día dado el elevado tráfico que registra la Gran Vía, los responsables municipales han optado por instalarlas durante cuatro madrugadas consecutivas. Sólo así se garantiza que estén listas para las cinco de la tarde del viernes, que es cuando empiezan las restricciones navideñas en esta calle.

Desde la plaza de España

Anoche comenzó este trabajo en el tramo que va desde la plaza de España hasta la rede San Luis (frente al edificio de Telefónica), en sentido ascendente. En principio, los empleados trabajarán hasta las siete de la madrugada. Mañana se llegará hasta la calle de Alcalá en ambos sentidos. El jueves y el viernes se harán los números impares restantes. Primero desde Fuencarral hasta San Bernardo y la última hasta la plaza de España.

Esta colocación inicial ya incidirá en la circulación habitual de la Gran Vía, al quedar reducida de forma paulatina la calzada para el tráfico. Fuentes municipales creen que esta medida provocará grandes retenciones, en especial en la hora punta dado que esta arteria soporta habitualmente gran cantidad de circulación. “El verdadero problema se va dar cuando no haya restricciones. Será peor porque habrá más vehículos y la capacidad esté mucho más reducida”, se quejaban fuentes municipales.

La medida ha sido anunciada en los carteles luminosos de la M-30 y en los accesos a la capital, con la intención de que los conductores dejen de utilizar la Gran Vía ya desde esta semana y apuesten por itinerarios alternativos. Las vallas se mantendrán, como mínimo, hasta el 7 de enero y solo se permitirá el paso de los vehículos particulares durante 10 jornadas hasta esa fecha.

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