Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gran Recapte pide alimentos básicos para su campaña solidaria

La iniciativa solicita a los ciudadanos que donen, sobre todo, aceite, leche y conservas

Voluntarios organizan en diferentes cajas los alimentos que provienen del Gran Recapte.
Voluntarios organizan en diferentes cajas los alimentos que provienen del Gran Recapte.

A un día del inicio del Gran Recapte, evento de recogida masiva de alimentos que organiza anualmente el Banco de Alimentos, la entidad recuerda que los alimentos básicos como el aceite, la leche y las conservas son los que más se necesitan. Los bancos de alimentos —que luchan contra la pobreza alimentaria y atienden a cerca de 210.000 personas en Cataluña—, demandan alimentos con alto valor nutricional que, al mismo tiempo, sean fáciles de conservar.

El aceite, de semillas o de oliva, es un básico en la dieta. Por ese motivo, en el mercado suele haber más demanda que oferta, lo que provoca que no se genere excedente. Los bancos de alimentos, que en parte se nutren de este excedente de alimentos en el mercado —a través de las donaciones que reciben de las superficies que colaboran en la lucha contra el despilfarro—, no cuentan con las cantidades suficientes de aceite que necesitarían para cubrir las necesidades de todas las personas a las que atienden. Teniendo en cuenta que el 45% del aceite que recibe el Banco de Alimentos provino del Gran Recapte del año pasado, esta iniciativa es su gran oportunidad para contrarrestar el déficit.

La leche, otro de los pilares de la dieta, también es otro gran reclamo del Recapte. El Banco de Alimentos tiene el objetivo de distribuir un litro a la semana a cada persona que atiende. Teniendo en cuenta que el pasado mes atendieron a 125.000 personas solamente en la provincia de Barcelona, se necesitarían 125.000 litros cada semana, por lo que las donaciones de leche también serán bienvenidas.

Las conservas, por su parte, sobre todo las de pescado, son la forma óptima de distribuir proteína de origen animal. Son una alternativa a los productos frescos como la carne o los huevos, que si permanecen mucho tiempo almacenados corren el riesgo de estropearse. Además, las conservas, sobre todo las de pescado, poseen un alto valor nutricional —las más apropiadas son las latas de atún o sardinas porque contienen Omega 3. Por utilidad, la entidad prefiere las conservas en lata a los botes de cristal porque es más difícil que se rompan en las fases de clasificación y de transporte.

De todas formas, además de estos alimentos que son los esenciales, la organización agradece cualquier donación. “El arroz, los cereales, la pasta… también son necesarios”, afirman desde la entidad. Sobre los productos dirigidos a personas celíacas o con intolerancia a la lactosa, la entidad afirma que, si bien no son un número muy elevado, atienden a personas con este tipo de enfermedades y que, por tanto, los alimentos libres de añadidos también son de utilidad. “Un fenómeno que se suele producir”, comentan, es que “la gente hace el Gran Recapte suyo”. “Muchas veces el que es vegetariano dona conservas de legumbres o de verduras, o el que tiene alguna intolerancia o alergia dona productos para personas que tienen el mismo problema”.

El viernes y el sábado, más de 27.000 voluntarios se situarán en un total de 2.700 puntos establecidos en mercados y supermercados de Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona para recoger los productos que la gente decida donar. Estos productos serán posteriormente almacenados y repartidos entre las personas que atienden los cuatro bancos de alimentos de Cataluña, federados entre sí, en su lucha diaria contra la pobreza alimentaria.