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“El primer partido político de México es el antipriismo”

Un grupo de intelectuales reacciona desde la FIL al destape de José Antonio Meade como precandidato priista a la presidencia de México

Lydia Cacho, Jaime Labastida, Julián Herbert, Élmer Mendoza, Luciano Concheiro, y Jorge Zepeda Patterson.
Lydia Cacho, Jaime Labastida, Julián Herbert, Élmer Mendoza, Luciano Concheiro, y Jorge Zepeda Patterson.

El PRI desenrolló la alfombra y cumplió este lunes con su ritual. El presidente mexicano Enrique Peña Nieto aceptó la renuncia del secretario de Hacienda, José Antonio Meade, que acto seguido confirmó su aspiración a las presidenciales de 2018 en nombre del partido en el Gobierno. El destapado, el elegido, el ungido por el dedazo, como se conoce a una tradición que se remonta a los casi 80 años de hegemonía priista, irrumpió también en el debate de la gran cita cultural, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde novelistas e intelectuales salieron al paso de la noticia.

Jaime Labastida es director de la editorial Siglo XXI y hermano del primer candidato presidencial del PRI que perdió una elección. "Lo que ha sucedido es totalmente lógico. Hay que enviar señales para que los mercados se calmen, que hay estabilidad financiera y macroeconómica". Pese a que no se trata de un nombramiento oficial ni la candidatura es aún definitiva –el plazo para que se registren otros candidatos presidenciales dentro del partido está abierto hasta el próximo lunes– siempre en la historia del PRI el nombre que litúrgicamente elige el presidente ha acabado como candidato.

“Era una gran obviedad. Sigue la triada perfecta que se ha repetido en la historia de México: el iluso (el secretario de gobernación, Osorio Chong), el desacreditado, (Enrique Peña Nieto), y el tapado (Meade). Se cumplen todos los patrones: llevan dos años cuidando y puliendo al tapado para que aparezca como el más inteligente del gabinete”, opina la periodista Lydia Cacho. Desde los años de hierro, la puesta en escena de la sucesión ha calado en el imaginario mexicano a través incluso de la publicidad. “El tapado fuma Elegantes”, decía un anuncio de 1957 dibujado por el caricaturista Abel Quezada.

Me parece un hombre íntegro y eso es lo que México necesita

Elmer Mendoza, novelista

Al novelista y poeta Julián Herbert, el acto de este año le ha perecido “de lo más desangelado. Es significativo que algo así haya sucedido sin drama y sin ninguna tensión narrativa. El PRI tiene el control de la ingeniería electoral pero ha perdido el control del relato. No ha sido interesante y no tiene ningún interés para la gente. Es otra forma de destrucción para este país”.

“El elemento más singular del destape es la neoliberación de la tradición. El triunfo del managment neoliberal sobre la política, en el sentido de que tenemos al primer candidato no priista que transita de administraciones, que transita de partidos y, por supuesto, de una educación netamente tecnocrática”, apunta Luciano Concheiro, filósofo y ensayista publicado por Anagrama. La elección de Meade es excepcional sobre todo porque será la primera vez que el candidato del PRI no es miembro del partido. Además, el economista doctorado por Yale, ha ocupado carteras en gobierno de diferente color. Energía y Hacienda con el PAN de Felipe Calderón; Exteriores, Desarrollo Social y vuelta a Hacienda en el mismo ejecutivo de Peña Nieto.

“Su mayor virtud como candidato es que no es priista en un país donde el primer partido es el antipriismo”, señala el novelista y periodista Jorge Zepeda. Con Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en la cima de las encuestas, “Meade es el único que puede jalar el voto no priista, el voto útil, por ejemplo del electorado clásico del PAN que en ausencia de un candidato propio fuerte optaría por Mead para evitar la elección de AMLO”.

El escritor norteño de novela negra Elmer Mendoza lo conoció personalmente por un amigo común. “Vi mucha claridad, me pareció un hombre íntegro y eso es lo que México necesita. Yo no soy un hombre de partidos sino de candidatos y Meade es mi candidato, creo que tiene una concepción del país diferente y sobre todo puede allegarse de los hombre y mujeres necesarios para hacer un gobierno memorable”.