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De la patera a la cárcel

Cuesta creer que el Gobierno no hallara una solución provisional más digna que enviar a medio millar de inmigrantes a la prisión de Archidona

Entrada principal de la futura cárcel de Archidona (Malaga).

Arrecian las críticas —justificadas— a la decisión del Ministerio del Interior de enviar a casi medio millar de inmigrantes sin papeles a la futura cárcel de Archidona (Málaga). La extraordinaria oleada de pateras arribadas a Murcia durante el fin de semana ha colapsado, una vez más, los deficientes dispositivos de los que dispone España para retener a los inmigrantes y expulsar a los que se considera ilegales. La ley prohíbe expresamente que los inmigrantes sean internados en prisiones y, desde ese punto de vista, la solución adoptada por el Ministerio del Interior, aun cuando cuente con el visto bueno de los jueces, es rechazable por una cuestión de principios.

El traslado de estos inmigrantes a una cárcel que aún no ha sido inaugurada tiene la virtud de visualizar crudamente una situación que debe obtener una solución definitiva capaz de ofrecer a estas miles de personas que arriesgan su vida en las pateras una acogida más digna durante el tiempo que permanecen a la espera de ser expulsadas o afincarse en el país. La futura cárcel de Archidona tiene un millar de celdas de uso individual, comedores, enfermería y salas de estar; condiciones que no siempre reúnen algunos de los siete CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros) diseñados para retener a los inmigrantes. Los CIE españoles son auténticas cárceles, como ha denunciado este periódico y diversas ONG y partidos políticos, y, aunque ha habido mejoras, su reforma es urgente.

Interior alega que el centro de Archidona no es todavía una cárcel y que la solución hallada es temporal, pero cuesta creer que el Gobierno no haya sido capaz de encontrar un mejor acomodo, también provisional, para estos inmigrantes, teniendo en cuenta que las cifras de los que ahora son internados en los CIE son muy inferiores a las que se registraban hace una década.

 

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