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El Gobierno argentino defiende que los policías que mataron al mapuche sufrieron disparos

La escalada se agrava. Argentina promete mano dura y pedirá ayuda a Chile

Fuerzas federales montan guardia en la zona donde el sábado murió el mapuche Rafael Nahuel, en Villa Mascardi.
Fuerzas federales montan guardia en la zona donde el sábado murió el mapuche Rafael Nahuel, en Villa Mascardi. Telam

Argentina tiene un problema muy grave con el que no contaba hace poco: un conflicto con los mapuches que se agrava cada día y por primera vez con muertos encima de la mesa. El Gobierno de Mauricio Macri ha optado por la respuesta dura y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, defendió sin ambages a los policías, miembros de la Prefectura, que dispararon el sábado cerca de Bariloche contra un grupo de mapuches que había ocupado ilegalmente un parque nacional, mataron a uno de 22 años, Rafael Nahuel, e hirieron a otros dos. “Fue una acción legal y legítima frente a una acción ilegal, violenta e inaceptable para la democracia de un pueblo que quiere vivir en paz”, dijo Bullrich este lunes.

La ministra asegura que cree con firmeza la versión dada por los agentes, esto es que ellos respondieron a disparos “de calibre grueso” efectuados por un grupo de mapuches que les superaban en número. El juez que investiga la muerte tiene que comprobar in situ la versión de los policías, que no recibieron ninguna herida de bala pero aseguran que los disparos de los mapuches arrancaron de cuajo árboles de 20 centímetros.

Los restos de ese tiroteo deberían estar en la zona, dentro del parque natural Nahuel Huapi, aunque el juez ha tardado 48 horas en decidir entrar. Conocer si los mapuches dispararon armas o no es clave. No solo porque hay un muerto en un país nada acostumbrado a este tipo de episodios, y para dilucidar la responsabilidad de los policías, sino también para analizar las dimensiones del conflicto.

Hasta ahora, el grupo de mapuches liderado por Facundo Jones Huala, que está en la cárcel en Esquel, cerca de Bariloche, y que comenzó con la toma de unas tierras de Benetton, habían utilizado la violencia con frecuencia pero siempre con piedras, nunca con pistolas. Si ahora han decidido dar ese salto definitivo el conflicto adquiere una complejidad mucho mayor.

Bullrich no duda ni por un momento de la versión de los agentes, por lo tanto asume que las cosas han cambiado y a partir de ahora la represión será más dura. “Nosotros le damos a la versión de la prefectura carácter de verdad”, explicó la ministra, que ya fue muy criticada hace meses por no cuestionar la versión de la Gendarmería tras la desaparición de Santiago Maldonado en otro operativo policial contra los mapuches que ocupan tierras.

Finalmente la autopsia certificó que Maldonado murió ahogado y no a manos de la Gendarmería, lo que reforzó la posición de Bullrich. Sin embargo, ahora no hay duda de que fueron los agentes quienes mataron a Nahuel, lo que está en discusión es si actuaban en defensa propia o dispararon a un grupo desarmado. Los agentes eran cuatro y los mapuches una veintena, encapuchados. Los agentes aseguran que no dispararon a dar, sino a unos arbustos para asustar a los mapuches, pero lo cierto es que dejaron un muerto y dos heridos.

La situación de enfrentamiento con este grupo mapuche se ha complicado mucho después de la muerte de Maldonado, un artesano que vivía en la zona y apoyaba su causa. La tensión ha llegado a tal nivel que incluso el obispo de Bariloche ha buscado una mediación para abrir un diálogo. Bariloche es una zona turística, un auténtico paraíso con paisajes idílicos de bosques y lagos que atraen a miles de argentinos y extranjeros, y precisamente ahora empieza la temporada de verano. La idea de tener enfrentamientos armados en pleno parque natural aterroriza a una zona que vive de vender calma y naturaleza sobrecogedora.

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