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Uno de cada cinco menores padece un trastorno mental en EE UU

El más común es el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad. Los niños los sufren más que las niñas

Uno de cada cinco niños en Estados Unidos entre los tres y los 17 años padece un trastorno mental, y la cifra de menores diagnosticados ha estado aumentando durante más de una década, de acuerdo con el primer informe realizado a este respecto por el Centro de Prevención y Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), denominado Mental Health Surveillance Among Children in the United States, 2005-2011.

“Los niños con trastornos mentales representan el 20% del total de la población infantil en EE UU y supone un gasto económico de 247.000 millones de dólares al año en facturas médicas, educación especial y justicia juvenil”, explica el estudio del CDC.

El trastorno mental con más prevalencia entre los menores es el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), seguido de los problemas de conducta, la ansiedad, la depresión  y los Trastornos del Espectro Autista (que afecta a uno de cada 50 niños-). “Algunos, incluso, se dan al mismo tiempo”, señala el informe. También se citan problemas como el abuso de drogas, la dependencia al tabaco y el Síndrome de la Tourette - alteración de la conducta que persiste toda la vida y que consiste en tics vocales y motores múltiples-

Los niños padecen más trastornos mentales que las niñas en la mayoría de los casos, salvo en los casos de depresión y abuso de alcohol, trastornos más comunes entre las niñas. Un punto a destacar del estudio es el suicidio. Este, que suele ser una consecuencia directa de padecer un trastorno mental -sobre todo en los casos de Trastorno Depresivo Mayor- es la segunda causa de muerte entre los menores de 12 a 17 años.

El informe define a los niños con problemas mentales como aquellos que “sufren un retraso importante en el desarrollo cognitivo, social o emocional”. Los menores suelen presentar problemas de aprendizaje, dificultad en establecer relaciones sociales y afianzarlas para que estas persistan en vida la adulta. Además, estos tienen una probabilidad más alta de padecer enfermedades como el asma o la diabetes.

“Lo que pretendemos con estos resultados es demostrar que la salud mental es un problema sanitario real en EE UU y que, como a cualquier otro problema, hay que prestarle atención para poder resolverlo. Los padres deben hablar con sus médicos de cabecera sobre cómo aprenden sus hijos, se comportan y juegan con otros niños”, ha explicado la líder del estudio, Ruth Perou, a la agencia Reuters. “Lo más preocupante es que son muchas las familias afectadas por estos problemas. Pero podemos hacer algo al respecto. Los trastornos mentales se pueden diagnosticar, tratar y muchos niños se pueden recuperar y tener una vida normal y saludable”, ha añadido Perou.

Los resultados, basados en estudios elaborados entre 1994 y 2011 y miles de entrevistas a padres e hijos, muestran un aumento claro del número de niños con trastornos mentales. Los expertos lo relacionan “con la mejora en las técnicas de evaluación y de diagnóstico en los últimos años”. "Las cifras también se han podido ver reforzadas por la inclusión de estos servicios en los planes sanitarios del país", según el estudio. Además, la exposición a sustancias químicas y factores como la pobreza pueden también afectar a la salud mental de los más pequeños. “Por ejemplo, está demostrado que el plomo es uno de los tóxicos que más efecto tiene sobre la conducta y el aprendizaje”, ha asegurado Perou.

“Este informe es un paso muy importante para comprender los trastornos mentales en los niños, identificarlos y poder desarrollar estrategias de salud pública que puedan proteger y mejorar su salud mental, de manera que sean capaces de conseguir su mayor potencial”, concluyen desde el organismo sanitario.